Economía
No es lo que se desea hacer sino lo que se debe hacer

Hay que empezar por limpiar la basura fiscal del Presupuesto General del Estado y también y la basura tributaria por exceso de trámites, resoluciones y disposiciones. Paralelamente hay cambios urgentes que introducir en las políticas económicas, especialmente en la fiscal, la tributaria, la laboral y la monetaria. MARCO FLORES TRONCOSO
Dada la crisis económica y fiscal unida a la inacción del gobierno, hace que el año 2023 no haya otra forma de ejecutar el Presupuesto General del Estado sino hasta donde alcancen los ingresos y el financiamiento que se consiga, destinando los recursos a las mayores urgencias y prioridades.
Una vez cerrado el presupuesto anual la diferencia pendiente debe eliminarse de los registros fiscales y no ser trasferida a la llamada «bola» que es la que acumula los pagos pendientes de años anteriores.
Es posible que se requiera alguna reforma legal correspondiente por parte de la nueva Asamblea. Hay restricción real de ingresos y financiamiento que no solo crean un desfinanciamiento no solucionable en el presupuesto vigente, sino que tampoco lo será en lo que resta del gobierno en funciones. Es que el financiamiento anual, tanto externo como interno, tiene límites.
Hay que empezar por limpiar la basura fiscal del Presupuesto General del Estado y también y la basura tributaria por exceso de trámites, resoluciones y disposiciones. Paralelamente hay cambios urgentes que introducir en las políticas económicas, especialmente en la fiscal, la tributaria, la laboral y la monetaria. El nuevo gobierno debe iniciar de inmediato esos cambios para que con eficiencia y solidaridad esas políticas puedan ser dirigidas y enfocadas a impulsar crecimiento con generación empleo.
Todos los partícipes del Presupuesto del Estado deberán renunciar a parte de sus ingresos, pero este sacrificio debe ser administrado con equidad y transparencia por el gobierno. No es lo que se desea hacer, sino lo que se debe hacer.
Es necesario ser pragmáticos y eficientes frente a hechos consumados para poner el ALTO indispensable a una economía conducida en contravía y procíclica en la crisis que liquida las posibilidades de progreso de millones de ciudadanos.
El esfuerzo de recuperar crecimiento y empleo sostenibles no puede recaer en los pobres ni en los vulnerables. Adicionalmente es indispensable poner en vigencia un Nuevo Contrato Social entre el Estado, los trabajadores y los empresarios, pero construido con equidad efectiva en beneficio de todos.